Divorciada de sí misma Corrió atravesando todos los espejos Rompiéndolos en mil pedazos Dejándoles que se clavasen en cada centímetro de su cuerpo Una vez más
Aquel ruido ensordecedor de cristales rotos Retumbaba en cada rincón de su mente Torturándola
Apretaba los dientes y mascullaba A veces gritaba que escaparía de su tiranía Pero las únicas armas contra ellos que conocía…